domingo, 16 de septiembre de 2012

Mi presente


Ese cuarto esta oscuro y es imposible abrir la ventana para que la claridad lo ilumine.

Mi esfuerzo es en vano cuando se trata de ocultar que pasa algo mas allá y aunque intento revertir la situación, siempre quedará el vestigio del ayer.

Sí, antes estaba impecable, ordenado  y luminoso. Éramos él,  yo y mi intimidad de por medio. Era mi confidente y el testigo de cada alegría,  cada sonrisa y placer, porque allí ocurría la magia, allí se concretaba lo indescifrable para muchos y lo divino para mí…

¿Será cuestión de tiempo?  Las agujas del reloj giran lentamente cuando se trata de la memoria, intacta para algunos recuerdos y tan frágil para cientos de olvidos…

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